Un nuevo atractivo turístico en Melincué: la sequía dejó al descubierto un salar

Entre las diversas propuestas turísticas de la localidad de Melincué, la cabecera del departamento General López vuelve a sorprender para traer un nuevo fenómeno en su espejo de agua: ni más ni menos que la aparición de un salar.

La laguna de Melincué es quizás el lugar más conocido del sur santafesino por su histórico balneario, que fue el deleite de miles de turistas en diferentes décadas desde 1940 en adelante. También lo es por las constantes crecidas, inundaciones y desbordes del caudal de agua. Ahora, atravesando el período más seco y, el de la bajante más pronunciada, la situación deja ver un inusual espectáculo como lo es la presencia de un imponente salar a pocos metros del club Náutico Melincué, a unos cinco kilómetros del pueblo.

“Con la bajante de la laguna, han aflorado las sales que han caracterizado a sus aguas desde hace muchísimos años, fenómeno que no se veía, por las recurrentes inundaciones y al mezclarse con el agua dulce de las lluvias”, indican desde el área de Turismo de la comuna de Melincué.

INFORMACIÓN TURÍSTICA
En la cuenta de Facebook de la oficina de turismo de Melincué se detalla que “con la bajante de la laguna, ha aflorado las sales que han caracterizado a sus aguas desde hace muchísimos años, fenómeno que no se veía, por las recurrentes inundaciones y al mezclarse con el agua dulce de las lluvias”.

Su nombre científico es sulfato de magnesio. Estas sales tienen en su composición azufre, oxígeno y magnesio; siendo este último componente uno de los elementos que es fuente de sus mejores propiedades para la salud. El magnesio es un mineral que está involucrado en cientos de reacciones bioquímicas del organismo.

En apariencia es similar a la sal de mesa que se acostumbra utilizar para cocinar, sin embargo, no comparten sabores similares porque es amargo y bastante desagradable al gusto. Basta con tomar un poco de esa sal y llevarla a la boca para corroborar que el feo gusto que tiene.

Agregaron que “este compuesto recibe la denominación de sal dada su composición química, pero no es un tipo de sal que tenga usos culinarios, como es el caso de la sal de mar. Es mejor conocida como sales de Epsom por el lugar donde se descubrieron, la ciudad de Epsom en Surrey, Inglaterra, región donde se pueden encontrar en manantiales naturales. El naturista e historiador y geógrafo español Félix de Azara, ya describía esta particularidad de la laguna hace cientos de años en su diario de viaje cuando recorre estas tierras en la época del Virrey Melo (1796)”.

Es así como, el espejo de agua que fuera el atractivo de la localidad, hoy evidencia que sus aguas saladas, aún en época de sequía, pueden atraer a locales y vecinos para conocer el salar emergido al despejarse el agua de la laguna.

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